Cuando la profesora creyó que Pepito estaba haciendo una pregunta sobre justicia, jamás imaginó la respuesta que estaba por escuchar.

En plena clase, la profesora explicaba a sus alumnos la importancia de la responsabilidad y de cumplir siempre con las tareas.
Al terminar la explicación, Pepito levantó la mano con cara de mucha preocupación.
—Maestra, ¿me puede hacer una pregunta?
—Claro, Pepito. ¿Qué sucede?
—¿A un estudiante lo pueden castigar por algo que no ha hecho?
La profesora, convencida de que Pepito estaba reflexionando sobre la justicia, respondió con una sonrisa:
—Por supuesto que no. Nadie debe ser castigado por algo que no hizo. Eso sería completamente injusto.
Pepito respiró aliviado, sonrió de oreja a oreja y dijo:
—¡Qué bueno, señorita!
La profesora, intrigada, preguntó:
—¿Y por qué lo dices?
Pepito respondió con toda la tranquilidad del mundo:
—Porque… no hice la tarea. 😂





