La ternura de un marido, chistes geniales

La ternura de un marido

– Daniel, un afamado médico de cabecera, natural y residente de su ciudad natal, ejerce su profesión en un centro de salud de la capital de su ciudad.

– Un duro día de invierno, después del agotador trabajo matutino y antes de emprender viaje de regreso, decide llamar a casa por teléfono:

– Hola, mi reina. ¿Cómo estás, mi amor, bien?

– Si, ¡muy bien!…

– Los chicos ¿están bien?

– No te preocupes amor, están de lo mejor, acaban de llegar del Cerradero…

– Perfecto… ¿Comieron?

– Si, comieron muy bien.

– ¿Sí? ¡Qué bueno! Dime, preciosa, ¿qué cocinaste para comer?

– Comida exquisita, cabrito asado y de postre… Unas deliciosas torrijas.

– ¡Mi plato preferido! ¡Te adoro, divina! Siempre complaciéndome. Y dime… ¿Todo tranquilo en casa?

– Todo bien, te espero con la comida fresquita y luego el postre que tanto te gusta…

– No me digas esas cosas, que me dan ganas de volar con el coche y me van a multar en Islallana, voy hacia allá, ¡ahora mismo!… ¿Me prometes que esta noche podre robarte miles de besitos?

– Como mandes, dulzura, sabes que soy tu esclava…

– ¿Sí? Gracias reina mía, por eso te quiero tanto…
Bueno amorcito… Ahora pásame por favor a mi mujer un momento, ¿sí?

– ¡Señoraaaaaa! ¡Le llama el Doctoooorrrr!

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